El equipo de urgencias del hospital Hope vuelve a la carga en esta versión del innovador juego para Wii ¿Tendremos lo suficiente pulso para superar todas las operaciones?
En los últimos años, Atlus, compañÃa menor dentro de las distintas marcas japonesas, fue ganando un relativo prestigio gracias a franquicias como Snowboard Kids o la ya decana Shin Megami Tensei. Ahora, el tÃtulo realizado por esta compañÃa que más crÃticas favorables tiene hasta el momento el Trauma Center: Under the Knife. TraÃdo aquà a Europa por parte de Nintendo dentro de la lÃnea Touch! Generations, fue ganandose al público por su original propuesta y sobre todo por aprovechar la pantalla táctil en un desarrollo de complejidad creciente. De hecho, pocos tÃtulos en usar la pantalla táctil para Nintendo DS pueden presumir de la complejidad jugable y largo desarrollo.
Atlus no perdió ningún segundo en proyectar un nuevo tÃtulo de la franquicia: Trauma Center: Second Opinion. El subtÃtulo ya deja ver en cierto sentido el desarrollo de este juego, un remake del original para DS incluyendo ciertas misiones nuevas, herramientas más precisas y sobre todo un sistema de control mucho más rápido. A ello se añade un renovado apartado audiovisual, usando la superior tecnologÃa de Wii respecto a Nintendo DS. Quizá innovaciones escasas, pero sabiendo lo peculiar del desarrollo del original y la conseguida implementación de DS a Wii – nada fácil “podemos establecer a esta secuela” – remake como un completo acierto.
El juego nos lleva al 2018; un entorno futurista donde apenas existen enfermedades y los avances médicos han alcanzado un grado superior. En el papel de Derek Stiles, el jugador tiene que hacer frente a un desarrollo dramático, novelesco, en el cual pasará de ser un simple aprendiz de doctor a todo un Asclepio versado en las más minuciosas vicisitudes del oficio. El desarrollo narrativo del juego es un gran complemento a las distintas pruebas, incorporando tramas que aportan tensión a las operaciones. Tanto por la estética como por lo enrevesado de la trama el juego recuerda a los RPG, aunque el discurso narrativo y los continuos diálogos beben más de las aventuras gráficas japonesas (Tokimeki Memorial…)
Pasadas unas cuantas operaciones, tendremos la oportunidad de combatir una cepa de un virus fatal, que sirve como excusa para dar pie a las operaciones más difÃciles del juego. A medida que vayamos finalizando las misiones obtendremos nuevas misiones respecto a la versión DS – realizadas con el Dr. Weaver, e incluso un capÃtulo entero final que retoma la trama de la cepa vÃrica. No son añadidos espectaculares, pero resultan agradables para aquellos que jugaran al primer tÃtulo.
Como muchos recordarán, la versión para Nintendo DS contaba con un menú en estrella situado en la esquina izquierda inferior donde se seleccionaba el instrumental, que luego era utilizado con más o menos precisión a través del lápiz. Las operaciones dependÃan de un doble tiempo: las funciones vitales del paciente y un contador en minutos. Los dos están relacionados, intentando provocar la máxima tensión al jugador y haciendo el desarrollo un poco más complicado. Todo esto se mantiene en la versión Wii, pero con un pequeño cambio que hace muchas pruebas notablemente más fáciles: el uso del nunchaku como método de selección del instrumental. No es un cambio en absoluto, ya que el tiempo que perdÃamos desplazando el lápiz en la versión DS es sustituido por apenas segundos gracias a la palanca analógica. Misiones clásicas como los aneurismas , el verdadero quebradero de cabeza para el jugador novato, son ahora mucho más sencillas gracias a este fácil acceso.
El corte, la incisión, que podrÃa parecer menor preciso en Wii, está también implementado de manera brillante, demostrando que con pericia cualquier desarrollador para esta consola puede obtener resultados sorprendentes con el mando remoto. Herramientas nuevas para esta versión son el desfibrilador – que sustituye el gel antibiótico y el masaje -, y dos instrumentos destinados a iluminar las áreas tratadas, aprovechando la superior tecnologÃa visual de Wii. Todos estos instrumentos usan el mando remoto con movimientos de rotación y desplazamiento avanzados, imposibles de hacer con el control táctil de Nintendo DS.
Las construcciones poligonales de DS, rudimentarias, dan paso en Wii a magnÃficas reproducciones anatómicas con diversos efectos de transparencias y sombreado. El cambio es notabilÃsimo, y el bajo poligonizado de de la portátil da pie a una representación mucho más realista de órganos, arterias y fluidos. No es, claro, el techo de la consola, pero se nota que es una de las áreas más trabajadas viendo la tecnologÃa utilizada en el anterior tÃtulo. Además, todas las escenas narrativas han sido redibujadas, aprovechando la mayor resolución y usando un diseño de personaje mucho más estilizado. El sonido continúa las directrices del juego de DS, a pesar del aumento en las secuencias dialogadas y la dicotomÃa entre la música de las escenas narrativas , con toques de sitcom, y la de las operaciones, hecha única y exclusivamente para poner en tensión al jugador inexperto.
Cada operación tiene una puntuación final, que nos dará nuestro estatus como doctores. Afortunadamente, esta vez se incorporo la elección de distintos niveles de dificultad con cada prueba, lo que hace notablemente más sencillo el desarrollo. Esto no quita el reto, claro, pero tampoco obliga al jugador a realizar operaciones prácticamente imposibles apenas comenzado el segundo capÃtulo. Por otra parte, las incisiones, tiempos e instrumental son mucho más sencillos de utilizar, permitiendo un acceso más sencillo a las labores menos complicadas de cada misión. Como en el original, las últimas requerirán de un pulso contrastado y un poco de suerte.
¿Secuela continuista o remake disfrazado? Es difÃcil elegir entre las dos posibilidades, pero se debe decir este titulo consolida un género casi nuevo inaugurado por su presecuela. Es difÃcil resistirse a las historias clÃnicas del Dr. Derek y su lucha rocambolesca contra los virus y su confianza; pero más aún es hacerlo con las divertidas, variadas y rebuscadas operaciones que tenemos que realizar. Si bien esto ya se encontraba en la versión para DS, no podemos quitar mérito a su adaptación para Wii, que cuenta con un sorprendente control, nada forzado, y un apartado visual muy superior.
Además se incorporan movimientos nuevos aprovechando las posibilidades del mando remoto, y que a buen seguro provocarán alguna suspicacia de los que no conozcan el tÃtulo por su marcado realismo. La tara evidente de esta brillante conversión es el mantenimiento de casi tres cuartas partes del desarrollo original, algo que lo hace muy lejano de ser considerado como una secuela, y nos lleva a incluirlo en la categorÃa remake inspirado. En definitiva, la mesa de operaciones virtual de Trauma Center espera a todos aquellos que tengan buen pulso, y quieran tanto revivir la experiencia del original como disfrutar de un nuevo capÃtulo entero.
Tags: Atlus, Trauma Center: Under the Knife
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Un Comentario en “Trauma Center: Second Opinion”
aver me he quedado atascado en una prueba ke se llama heroes decaidos o caidos no lo se sse ke esa me parece en 6-5 por favor si me podeis ayudar os lo agradeceria muxas gracias
05 Jun 2008 1:22 pm
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